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¿Quién es el Papa numero 25?


Dionisio nacio en  Turia .  Elegido el 22.VII a 268. Su fiesta se celebra el día de su muerte, el 26 de diciembre.
Tras la muerte del papa Sixto II, la sede papal permaneció vacante durante casi un año debido a las persecuciones que contra los cristianos había desatado el emperador Valeriano.
Sacerdote de gran reputación en la Iglesia de Oriente, Dionisio se trasladó a Roma como presbítero durante el pontificado de Esteban I destacando en esta etapa en la controversia que vivía la Iglesia por la cuestión de los lapsi, aquellos cristianos que por miedo al martirio habían apostatado de su fe en Cristo.
Combatió el Modalismo, doctrina que siguiendo las enseñanzas de Sabelio proponía que las tres personas de la Trinidad no eran sino una cuestión de nombres, distintos modos de nombrar a un único Dios. También se enfrentó a los subordinacionistas, quiénes presentaban al Hijo como un ser creador.
Pero el hecho más relevante de su pontificado fue su enfrentamiento con su homónimo, el obispo de Alejandría, Dionisio, a quien exigió que aclarase su posición sobre la acusación que pesaba contra él de haber hecho unas declaraciones heréticas respecto a la doctrina trinitaria al defender el triteísmo, doctrina que propugnaba la separación de la tres personas de la Trinidad en tres deidades distintas. Este enfrentamiento que se conoce en la historia como la controversia de los dos Dionisios, dio lugar a un intercambio de correspondencia entre Roma y Alejandría en la que Dionisio de Alejandría escribió su Apología y Refutación, defendiendo la ortodoxia de sus ideas al reducir el problema a una simple cuestión semántica entre los cristianos orientales que usaban como lengua litúrgica el griego y los cristianos occidentales que usaban el latín.
Dionisio reorganizó las parroquias romanas y obtiene de Galieno libertad para los cristianos.

San Dionisio murió el 26 de diciembre de 268.
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Dionisio nacio en  Turia .  Elegido el 22.VII a 268. Su fiesta se celebra el día de su muerte, el 26 de diciembre.
Tras la muerte del papa Sixto II, la sede papal permaneció vacante durante casi un año debido a las persecuciones que contra los cristianos había desatado el emperador Valeriano.
Sacerdote de gran reputación en la Iglesia de Oriente, Dionisio se trasladó a Roma como presbítero durante el pontificado de Esteban I destacando en esta etapa en la controversia que vivía la Iglesia por la cuestión de los lapsi, aquellos cristianos que por miedo al martirio habían apostatado de su fe en Cristo.
Combatió el Modalismo, doctrina que siguiendo las enseñanzas de Sabelio proponía que las tres personas de la Trinidad no eran sino una cuestión de nombres, distintos modos de nombrar a un único Dios. También se enfrentó a los subordinacionistas, quiénes presentaban al Hijo como un ser creador.
Pero el hecho más relevante de su pontificado fue su enfrentamiento con su homónimo, el obispo de Alejandría, Dionisio, a quien exigió que aclarase su posición sobre la acusación que pesaba contra él de haber hecho unas declaraciones heréticas respecto a la doctrina trinitaria al defender el triteísmo, doctrina que propugnaba la separación de la tres personas de la Trinidad en tres deidades distintas. Este enfrentamiento que se conoce en la historia como la controversia de los dos Dionisios, dio lugar a un intercambio de correspondencia entre Roma y Alejandría en la que Dionisio de Alejandría escribió su Apología y Refutación, defendiendo la ortodoxia de sus ideas al reducir el problema a una simple cuestión semántica entre los cristianos orientales que usaban como lengua litúrgica el griego y los cristianos occidentales que usaban el latín.
Dionisio reorganizó las parroquias romanas y obtiene de Galieno libertad para los cristianos.

San Dionisio murió el 26 de diciembre de 268.
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¿para qué sirve una familia con fe?


Un matrimonio, con muchos hijos. Una familia en la que la mamá de un carácter fuerte pero muy religioso no siempre podía tener el control que deseaba. El papá un hombre trabajador, el típico proveedor, un tanto alejado de los problemillas domésticos. Los hijos buenos todos pero con sus marcadas diferencias.
De niños todo era lo normal, los típicos pleitos infantiles, lo acostumbrado en una familia grande, de clase media baja; juegos, estudios, amistades…. Nada que los haga diferentes al resto de las familias de su alrededor. Las niñas aplicadas, inteligentes de un bonito medio aceptable. La ropa siempre heredada de una hermana a otra por lo que a la de en medio le tocaba bastante avanzada en uso…. Se dice ahora en psicología, la niña sándwich, la que no se define ni como la mayor con sus privilegios de primogénita ni la pequeñita con sus privilegios de consentida. Es decir, un tanto inadvertida, un tanto indefinida, temerosilla, asustadiza, pero juguetona a mas no poder, digamos traviesa.
En el contexto familiar primaba la fe. Un colegio católico que reafirmaba lo vivido en casa.La oración por la noche en conjunto, la misa de domingo sin falta, así como la confesión el sábado después del catecismo parroquial. Y las fiestas hermosas de Navidad, Pascua, y demás celebraciones de la fe.
De niña la confidencia con las hermanas, con la mamá, con las tías cercanas…. Al avanzar en la adolescencia, los silencios, y las amistades cobran mayor importancia. Cada uno va forjando su destino. Al crecer se marcan mucho mas las diferencias…. Y las características personales se agudizan… así la niña sándwich se vuelve todavía más insegura, mas temerosilla y para competir con las  hermanas, para que no se le note lo miedosa comete errores, esconde sus defectos (eso cree). Un día toma una decisión: va a definirse y se autoproclama (en secreto) que va a ser mala. Punto.
El ser mala consistía en no confesarse, no hacer caso de los buenos consejos, no abrirse a nadie y buscar su felicidad según sus débiles criterios…… pero llegó la Navidad… la fiesta mas hermosa de todas, la favorita de toda la familia, la Navidad que se vive como tiempo litúrgico fuerte…. Y he aquí que la adolescente sándwich se derrumba…. No se confesó, no comulgará…. Está perdida.
Toda su maldad se vuelve llanto. Que horrible es ser mala. Que negrura causa al corazón, pero el daño estaba hecho. Y prosigue en su obsesión de ser mala…. Pero parece que nadie se da cuenta. Llega el tiempo de los novios y obvio, su mal comportamiento toma otros tintes…. Se convierte en un mal ejemplo pero en su “ingenua” maldad todavía cree que sigue pasando inadvertida aunque se le está notando que no es lo esperado por su familia. Que es lo que sucede: se vuelve hipócrita, aparenta… que todo va mejor, que las cosas no son tan malas que saldrá adelante, pero trae una piedra arrastrando que pesa cada día mas.
Ahora la línea esta marcada, ella ya no es igual que sus hermanas, aquellas siguen sus estudios, tienen ideales, son abiertas, sinceras, tienen bien definidos sus principios y las envidia…. Vuelve una y otra vez a ponerse en su lugar familiar pero sin sentido de propiedad.
En ese momento todo podía derrumbarse, o podía componerse, era cuestión de reconocerse tal cual era o seguir por ese camino zigzagueante de hipocresía. Toma el buen camino, pero con infinidad de caídas, sola, sin recurrir a nadie porque teme que la vean como un monstruo pues así se ve a sí misma. Y continua su vida…. En ese proceso de soy mala ahora, no, mejor soy buena… pero no alcanza a ser ni una cosa ni otra. Se convierte en “mediocre”.
La mediocre, llega a la adultez y entra en el proceso del matrimonio…. Enamorada de un buen hombre que la mira como una reina se siente redimida. El amor la redime. Aunque no del todo. Su vida tiene que ser todavía mas estrujada y golpeada para que resurja aquella chiquilla alegre y juguetona que se hundió en el laberinto psicológico de la soledad y el ocultamiento…..y busca a Dios, a ese Dios que la hacía feliz en Navidad, en Pascua, en la confesión del sábado y en la misa del domingo…. Empieza por ahí… va al confesionario….. va a Misa, busca en el Sagrario pero sigue siendo algo solitario. Como un secreto. Necesita ayuda, necesita una familia, una comunidad…. Y…. la encuentra……empieza a recorrer un camino nuevo, en donde la sinceridad tiene que tomar el lugar de la hipocresía, donde la bondad tiene que ganarle a la maldad, donde los buenos sentimientos tienen que imponerse al egoísmo…. Todo un proceso interminable… toda una escalada agobiante dejando girones sangrantes cada vez que la soberbia tenía que ser desplazada por la humildad. Pero un camino estimulante siempre ayudada por otros, nunca más sola. Ella ahora pertenece a alguien, participa, es. Es Iglesia, vive en su casa verdadera, la Iglesia es su madre y su maestra. Ella puede ahora ser hija, puede ser hermana, puede ser esposa y madre. Nada perfecto porque eso no existe pero es ella misma, un reflejo de Dios.
Todo lo tenía en semilla, se lo había dado su familia, pero lo tiró por el camino, lo único que necesitaba era dejar que Dios le alumbrara, dejarse ver tal cual, para volver por el camino conocido del amor.

Confiar en Dios, buscarle a Él, necesitar de Él. Algunos por los caminos conocidos, otros por caminos totalmente nuevos pero siempre hay que buscar a Dios… y nunca solos. Dios nos ha dado a todos una familia y todavía más, la gran familia de la Iglesia que es el camino mas bello por el que podemos transitar para llegar a la Vida Eterna. Al Amor.
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Un matrimonio, con muchos hijos. Una familia en la que la mamá de un carácter fuerte pero muy religioso no siempre podía tener el control que deseaba. El papá un hombre trabajador, el típico proveedor, un tanto alejado de los problemillas domésticos. Los hijos buenos todos pero con sus marcadas diferencias.
De niños todo era lo normal, los típicos pleitos infantiles, lo acostumbrado en una familia grande, de clase media baja; juegos, estudios, amistades…. Nada que los haga diferentes al resto de las familias de su alrededor. Las niñas aplicadas, inteligentes de un bonito medio aceptable. La ropa siempre heredada de una hermana a otra por lo que a la de en medio le tocaba bastante avanzada en uso…. Se dice ahora en psicología, la niña sándwich, la que no se define ni como la mayor con sus privilegios de primogénita ni la pequeñita con sus privilegios de consentida. Es decir, un tanto inadvertida, un tanto indefinida, temerosilla, asustadiza, pero juguetona a mas no poder, digamos traviesa.
En el contexto familiar primaba la fe. Un colegio católico que reafirmaba lo vivido en casa.La oración por la noche en conjunto, la misa de domingo sin falta, así como la confesión el sábado después del catecismo parroquial. Y las fiestas hermosas de Navidad, Pascua, y demás celebraciones de la fe.
De niña la confidencia con las hermanas, con la mamá, con las tías cercanas…. Al avanzar en la adolescencia, los silencios, y las amistades cobran mayor importancia. Cada uno va forjando su destino. Al crecer se marcan mucho mas las diferencias…. Y las características personales se agudizan… así la niña sándwich se vuelve todavía más insegura, mas temerosilla y para competir con las  hermanas, para que no se le note lo miedosa comete errores, esconde sus defectos (eso cree). Un día toma una decisión: va a definirse y se autoproclama (en secreto) que va a ser mala. Punto.
El ser mala consistía en no confesarse, no hacer caso de los buenos consejos, no abrirse a nadie y buscar su felicidad según sus débiles criterios…… pero llegó la Navidad… la fiesta mas hermosa de todas, la favorita de toda la familia, la Navidad que se vive como tiempo litúrgico fuerte…. Y he aquí que la adolescente sándwich se derrumba…. No se confesó, no comulgará…. Está perdida.
Toda su maldad se vuelve llanto. Que horrible es ser mala. Que negrura causa al corazón, pero el daño estaba hecho. Y prosigue en su obsesión de ser mala…. Pero parece que nadie se da cuenta. Llega el tiempo de los novios y obvio, su mal comportamiento toma otros tintes…. Se convierte en un mal ejemplo pero en su “ingenua” maldad todavía cree que sigue pasando inadvertida aunque se le está notando que no es lo esperado por su familia. Que es lo que sucede: se vuelve hipócrita, aparenta… que todo va mejor, que las cosas no son tan malas que saldrá adelante, pero trae una piedra arrastrando que pesa cada día mas.
Ahora la línea esta marcada, ella ya no es igual que sus hermanas, aquellas siguen sus estudios, tienen ideales, son abiertas, sinceras, tienen bien definidos sus principios y las envidia…. Vuelve una y otra vez a ponerse en su lugar familiar pero sin sentido de propiedad.
En ese momento todo podía derrumbarse, o podía componerse, era cuestión de reconocerse tal cual era o seguir por ese camino zigzagueante de hipocresía. Toma el buen camino, pero con infinidad de caídas, sola, sin recurrir a nadie porque teme que la vean como un monstruo pues así se ve a sí misma. Y continua su vida…. En ese proceso de soy mala ahora, no, mejor soy buena… pero no alcanza a ser ni una cosa ni otra. Se convierte en “mediocre”.
La mediocre, llega a la adultez y entra en el proceso del matrimonio…. Enamorada de un buen hombre que la mira como una reina se siente redimida. El amor la redime. Aunque no del todo. Su vida tiene que ser todavía mas estrujada y golpeada para que resurja aquella chiquilla alegre y juguetona que se hundió en el laberinto psicológico de la soledad y el ocultamiento…..y busca a Dios, a ese Dios que la hacía feliz en Navidad, en Pascua, en la confesión del sábado y en la misa del domingo…. Empieza por ahí… va al confesionario….. va a Misa, busca en el Sagrario pero sigue siendo algo solitario. Como un secreto. Necesita ayuda, necesita una familia, una comunidad…. Y…. la encuentra……empieza a recorrer un camino nuevo, en donde la sinceridad tiene que tomar el lugar de la hipocresía, donde la bondad tiene que ganarle a la maldad, donde los buenos sentimientos tienen que imponerse al egoísmo…. Todo un proceso interminable… toda una escalada agobiante dejando girones sangrantes cada vez que la soberbia tenía que ser desplazada por la humildad. Pero un camino estimulante siempre ayudada por otros, nunca más sola. Ella ahora pertenece a alguien, participa, es. Es Iglesia, vive en su casa verdadera, la Iglesia es su madre y su maestra. Ella puede ahora ser hija, puede ser hermana, puede ser esposa y madre. Nada perfecto porque eso no existe pero es ella misma, un reflejo de Dios.
Todo lo tenía en semilla, se lo había dado su familia, pero lo tiró por el camino, lo único que necesitaba era dejar que Dios le alumbrara, dejarse ver tal cual, para volver por el camino conocido del amor.

Confiar en Dios, buscarle a Él, necesitar de Él. Algunos por los caminos conocidos, otros por caminos totalmente nuevos pero siempre hay que buscar a Dios… y nunca solos. Dios nos ha dado a todos una familia y todavía más, la gran familia de la Iglesia que es el camino mas bello por el que podemos transitar para llegar a la Vida Eterna. Al Amor.
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SAN JOSÉ PATRONO DE LA IGLESIA CATÓLICA

San   José es Patrono de la Iglesia desde que el Padre del cielo le hace padre de Jesús por su matrimonio con la Virgen María. Pero no se le proclama como tal hasta el 8 de diciembre de 1870 por el Papa Pío IX con el Decreto Quemadmodum Deus, así llamado por las palabras con que comienza y que traducido del latín suena así: “De igual modo que Dios constituyo a aquel José, hijo del Patriarca Jacob, gobernador de todo el Egipto para que asegurase al pueblo el alimento, así, llegada la plenitud de los tiempos, como hubiera decidido mandar al mundo a su Hijo Unigénito  para salvar al mundo, eligió a José, del cual el primero era tipo, constituyéndole custodio de sus principales tesoros. De hecho tuvo por esposa a la Inmaculada Virgen María, de la que por virtud del Espíritu Santo nació nuestro Señor Jesucristo, que se dignó ser tenido por hijo de José entre los hombres, y le estuvo sujeto. Y al que tantos reyes y profetas desearon ver, José, no solo vio, sino que convivió con él, le abrazó con afecto paterno y lo besó; más aún alimento, nutrió con solícito cuidado al que el pueblo cristiano había de tomar como pan del cielo para conseguir la vida eterna. Por esta sublime dignidad que Dios regaló a este su siervo fidelísimo, la Iglesia, después de la Virgen María, su esposa, siempre le honró con sumo honor y alabanzas, e imploró su intercesión en las dificultades y ansiedades.
            Y, como en estos tristísimos tiempos que corren, la Iglesia se encuentra agredida por todas partes por sus enemigos y oprimida por tan gravísimas calamidades que los hombres impíos se persuaden que ha llegado el tiempo en que las fuerzas del infierno prevalecen contra ella. Po eso los venerables obispos de todo el mundo católico eleven al Sumo Pontífice sus preces y las de los fieles a ellos encomendados, en las que piden se digne proclamar a san José Patrono de la Iglesia católica Y como estas preces y votos fuesen renovados con mayor insistencia en el ecuménico concilio Vaticano, nuestro Señor Pío Papa IX, conmovido por la presente y luctuosa condición de las cosas para poner a sí Mismo y a todos los fieles bajo el potentísimo patrocino del santo Patriarca José, quiso satisfacer los votos y lo declaró solemnemente PATRONO DE LA IGLESIA CATÓLICA, y su fiesta que cae el 19 de marzo, mandó que se celebrase en adelante  con rito doble de primera clase, pero sin octava por razón de la Cuaresma. Y dispuso, además, que esta declaración, hecha por la Sagrada Congregación de Ritos se hiciese pública en este día de la Inmaculada Virgen y sagrada esposa del santísimo José. No obstando nada en contrario.
            Día 8 de diciembre de 1870. Cardenal Patrizi S.R.C. Prefecto
                                                           Domingo Batolini.  S.R.C. Secretario.
            Este Decreto, por el que se declara solemnemente a san José Patrono de la Iglesia católica, mando el Papa que se hiciese público, leyéndolo en las misas solemnes de la Inmaculada Concepción de la Esposa de san José en  nuestras patriarcales  basílicas Lateranense, Vaticana y Liberiana el día 8 de diciembre de 1870
            En este Decreto, como hiciera en el decreto Inclytus Joseph el 10 de septiembre de 1857 por el que extendió a toda la Iglesia la fiesta del Patrocinio de San José con rito doble de segunda clase, en pocas líneas nos traza lo que él llama la sublime dignidad y única de san José y que describe con la mayor sencillez: El haberle constituido Custodio de sus principales tesoros Jesús y María, privilegio que repetirá San Juan Pablo II en la Redemptoris Custos, n. 1, y el Papa Francisco en su homilía de toma de posesión de   su Pontificado petrino; el ser esposo de la Virgen María y por este matrimonio el dignarse el Hijo de Dios de ser tenido por hijo de José y someterse a él y estarle obediente;  el convivir José tantos años y tan íntimamente con el Hijo de Dios humanado y el abrazarlo con afecto paterno y el besarlo, porque por el matrimonio con María, la Madre de Jesús, José es padre, virginal, pero padre de Jesús, Jesús es su hijo; el nutrirlo con cuidado solícito y de esta manera alimentar, cuidar, guardar, custodiar, defender al que sería el Pan de vida para la vida eterna de todos los fieles cristianos, y a ese cuidado esmerado y puntual de José se debe el tener hoy la Eucaristía.
La Iglesia, reconociendo esta sublime dignidad de san José, el siervo fidelísimo, le ha honrado con sumo honor y alabanzas. Y, finalmente, a esa sublime dignidad de san José pertenece el ser Patrono de la Iglesia católica, Patrono potentísimo. No hay dificultad por grave que sea que se le resista. Como dice santa Teresa es el único Santo que ayuda en todas las necesidades de cuerpo y de alma, en todas sin excepción, personales y universales, en todas las necesidades eclesiales
Con razón dice San Juan XXIII de este Decreto: “Fue aquel –del 8 de diciembre de 1870 - breve pero gracioso y admirable a la `Urbe y al mundo, digno verdaderamente de ad perpetuam rei memoriam, que abrió una vena de riquísimas y preciosas inspiraciones a los sucesores del Pió nono” (Letras A. del 19 de marzo de 19

P. Román Llamas, ocd


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San   José es Patrono de la Iglesia desde que el Padre del cielo le hace padre de Jesús por su matrimonio con la Virgen María. Pero no se le proclama como tal hasta el 8 de diciembre de 1870 por el Papa Pío IX con el Decreto Quemadmodum Deus, así llamado por las palabras con que comienza y que traducido del latín suena así: “De igual modo que Dios constituyo a aquel José, hijo del Patriarca Jacob, gobernador de todo el Egipto para que asegurase al pueblo el alimento, así, llegada la plenitud de los tiempos, como hubiera decidido mandar al mundo a su Hijo Unigénito  para salvar al mundo, eligió a José, del cual el primero era tipo, constituyéndole custodio de sus principales tesoros. De hecho tuvo por esposa a la Inmaculada Virgen María, de la que por virtud del Espíritu Santo nació nuestro Señor Jesucristo, que se dignó ser tenido por hijo de José entre los hombres, y le estuvo sujeto. Y al que tantos reyes y profetas desearon ver, José, no solo vio, sino que convivió con él, le abrazó con afecto paterno y lo besó; más aún alimento, nutrió con solícito cuidado al que el pueblo cristiano había de tomar como pan del cielo para conseguir la vida eterna. Por esta sublime dignidad que Dios regaló a este su siervo fidelísimo, la Iglesia, después de la Virgen María, su esposa, siempre le honró con sumo honor y alabanzas, e imploró su intercesión en las dificultades y ansiedades.
            Y, como en estos tristísimos tiempos que corren, la Iglesia se encuentra agredida por todas partes por sus enemigos y oprimida por tan gravísimas calamidades que los hombres impíos se persuaden que ha llegado el tiempo en que las fuerzas del infierno prevalecen contra ella. Po eso los venerables obispos de todo el mundo católico eleven al Sumo Pontífice sus preces y las de los fieles a ellos encomendados, en las que piden se digne proclamar a san José Patrono de la Iglesia católica Y como estas preces y votos fuesen renovados con mayor insistencia en el ecuménico concilio Vaticano, nuestro Señor Pío Papa IX, conmovido por la presente y luctuosa condición de las cosas para poner a sí Mismo y a todos los fieles bajo el potentísimo patrocino del santo Patriarca José, quiso satisfacer los votos y lo declaró solemnemente PATRONO DE LA IGLESIA CATÓLICA, y su fiesta que cae el 19 de marzo, mandó que se celebrase en adelante  con rito doble de primera clase, pero sin octava por razón de la Cuaresma. Y dispuso, además, que esta declaración, hecha por la Sagrada Congregación de Ritos se hiciese pública en este día de la Inmaculada Virgen y sagrada esposa del santísimo José. No obstando nada en contrario.
            Día 8 de diciembre de 1870. Cardenal Patrizi S.R.C. Prefecto
                                                           Domingo Batolini.  S.R.C. Secretario.
            Este Decreto, por el que se declara solemnemente a san José Patrono de la Iglesia católica, mando el Papa que se hiciese público, leyéndolo en las misas solemnes de la Inmaculada Concepción de la Esposa de san José en  nuestras patriarcales  basílicas Lateranense, Vaticana y Liberiana el día 8 de diciembre de 1870
            En este Decreto, como hiciera en el decreto Inclytus Joseph el 10 de septiembre de 1857 por el que extendió a toda la Iglesia la fiesta del Patrocinio de San José con rito doble de segunda clase, en pocas líneas nos traza lo que él llama la sublime dignidad y única de san José y que describe con la mayor sencillez: El haberle constituido Custodio de sus principales tesoros Jesús y María, privilegio que repetirá San Juan Pablo II en la Redemptoris Custos, n. 1, y el Papa Francisco en su homilía de toma de posesión de   su Pontificado petrino; el ser esposo de la Virgen María y por este matrimonio el dignarse el Hijo de Dios de ser tenido por hijo de José y someterse a él y estarle obediente;  el convivir José tantos años y tan íntimamente con el Hijo de Dios humanado y el abrazarlo con afecto paterno y el besarlo, porque por el matrimonio con María, la Madre de Jesús, José es padre, virginal, pero padre de Jesús, Jesús es su hijo; el nutrirlo con cuidado solícito y de esta manera alimentar, cuidar, guardar, custodiar, defender al que sería el Pan de vida para la vida eterna de todos los fieles cristianos, y a ese cuidado esmerado y puntual de José se debe el tener hoy la Eucaristía.
La Iglesia, reconociendo esta sublime dignidad de san José, el siervo fidelísimo, le ha honrado con sumo honor y alabanzas. Y, finalmente, a esa sublime dignidad de san José pertenece el ser Patrono de la Iglesia católica, Patrono potentísimo. No hay dificultad por grave que sea que se le resista. Como dice santa Teresa es el único Santo que ayuda en todas las necesidades de cuerpo y de alma, en todas sin excepción, personales y universales, en todas las necesidades eclesiales
Con razón dice San Juan XXIII de este Decreto: “Fue aquel –del 8 de diciembre de 1870 - breve pero gracioso y admirable a la `Urbe y al mundo, digno verdaderamente de ad perpetuam rei memoriam, que abrió una vena de riquísimas y preciosas inspiraciones a los sucesores del Pió nono” (Letras A. del 19 de marzo de 19

P. Román Llamas, ocd


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¿Quién es San Sixto II?



Según el Liber Pontificalis, es de origen griego. Elegido el 31 de agosto Papa , fue ordenado obispo de Roma el año 257.
De carácter bondadoso, solucionó las discordias que habían atormentado la Iglesia durante el reinado de Cornelio, Lucio y Esteban. Estableció la práctica romana de no re-bautizar a los herejes.
Efectuó la traslación de los restos de San Pedro y San Pablo. Durante el martirio de Cipriano empezó a pronunciarse la exclamación Deo Grazias.
Poco antes de su pontificado el emperador Valerio decretó un edicto que obligaba a los cristianos a participar en el culto nacional a los dioses paganos y les prohibía reunirse en los cementerios, amenazándolos con exilio o muerte. En agosto del 258 se recrudeció la persecución. Los obispos, sacerdotes y diáconos eran perseguidos a muerte. Sixto II fue una de las primeras víctimas del edicto (Xistum in cimiterio animadversum sciatis VIII. id. Augusti et cum eo diacones quattuor"—Cipriano, Ep. lxxx). Para escapar la vigilancia de las fuerzas imperiales, Sixto reunió a su pueblo el 6 de agosto en uno de los cementerios menos conocidos (Prætextatus), junto a la Vía Appia. Mientras celebraba la sagrada liturgia fue de repente arrestado por una banda de soldados y decapitado junto con cuatro de sus diáconos: Januarius, Vincentius, Magnus y Stephanus. Dos otros diáconos, Felicissimus y Agapitus fueron ejecutados el mismo día.

Murió el 6 de agosto, 258. Los cristianos transfirieron su cuerpo a la cripta papal en el cementerio de San Calixto.
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Según el Liber Pontificalis, es de origen griego. Elegido el 31 de agosto Papa , fue ordenado obispo de Roma el año 257.
De carácter bondadoso, solucionó las discordias que habían atormentado la Iglesia durante el reinado de Cornelio, Lucio y Esteban. Estableció la práctica romana de no re-bautizar a los herejes.
Efectuó la traslación de los restos de San Pedro y San Pablo. Durante el martirio de Cipriano empezó a pronunciarse la exclamación Deo Grazias.
Poco antes de su pontificado el emperador Valerio decretó un edicto que obligaba a los cristianos a participar en el culto nacional a los dioses paganos y les prohibía reunirse en los cementerios, amenazándolos con exilio o muerte. En agosto del 258 se recrudeció la persecución. Los obispos, sacerdotes y diáconos eran perseguidos a muerte. Sixto II fue una de las primeras víctimas del edicto (Xistum in cimiterio animadversum sciatis VIII. id. Augusti et cum eo diacones quattuor"—Cipriano, Ep. lxxx). Para escapar la vigilancia de las fuerzas imperiales, Sixto reunió a su pueblo el 6 de agosto en uno de los cementerios menos conocidos (Prætextatus), junto a la Vía Appia. Mientras celebraba la sagrada liturgia fue de repente arrestado por una banda de soldados y decapitado junto con cuatro de sus diáconos: Januarius, Vincentius, Magnus y Stephanus. Dos otros diáconos, Felicissimus y Agapitus fueron ejecutados el mismo día.

Murió el 6 de agosto, 258. Los cristianos transfirieron su cuerpo a la cripta papal en el cementerio de San Calixto.
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Abiertas las inscripciones para IV Encuentro de "Blogueros con el Papa"


Ya es posible inscribirse y reservar su estancia con una gran diversidad de opciones, 
algunas muy interesantes por el ahorro que conllevan.

No lo deje para más tarde
porque las plazas son limitadas y puede quedarse
sin la posibilidad de compartir con nosotros
este evento.

Pueden consultar esta información e inscribirse en la página del Encuentro


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